OPINIÓN: Cuál es la mejor tarjeta de crédito y cómo elegirla

Noviembre 16, 2020

por: Emilio González

Elegir una tarjeta de crédito no es fácil, sin embargo, en este artículo te decimos de manera sencilla en qué debes fijarte para que tu elección sea la correcta.

Si bien morfológicamente las tarjetas de crédito son todas iguales, con una medida estándar de 8.5x5.5 centímetros, grandes diferencias separan unas de las otras. Bien observadas, las tarjetas son tan caprichosas como los jeans: hay uno, sobre el resto de los modelos, que se amolda mejor a nuestro cuerpo.

 

¿Cuál es la tarjeta de crédito que mejor se acomoda a nuestras necesidades financieras? Responder eso requiere de un ejercicio un poco más profundo que probarte unos jeans. Tomarnos el trabajo de compararlas nos podrá hacer ahorrar dinero,  mantener mejor control de nuestro dinero, y facilitarnos acceder a otros créditos y productos financieros a futuro.

 

Los beneficios de tener una tarjeta

Antes de ver qué buscar en una tarjeta de crédito específica, es conveniente repasar su utilidad. Una tarjeta de crédito es un instrumento de pago perdurable: la misma dura años y puede renovarse una y otra vez. Es práctica y segura para transaccionar: nos permite no llevar o llevar poco dinero en la calle, hacer compras en línea y tener un respaldo de una bandera (Mastercard, Visa, American Express, etc.) que nos permite  realizar transacciones en millones de establecimientos en el país y el exterior y con protección para compras no reconocidas.

 

 

Segundo, su función de crédito permite financiar gastos, obviamente, siempre buscando hacerlo de una manera responsable. Aunque las tasas de interés de las tarjetas de crédito tienden a ser más altas que otros préstamos (esto se debe a las características del crédito, por ejemplo, revolvente y sin garantía, pero no tema de esta columna), la flexibilidad de los créditos revolventes, además de que algunas tarjetas dan opciones de financiamiento a un plazo un poco más largo a tasas preferenciales o a través del esquema de Meses Sin Intereses. Además, para los totaleros (personas que cada mes liquidan a tiempo el saldo total para no generar intereses), la tarjeta de crédito está prácticamente proporcionando un financiamiento gratis desde la fecha de compra hasta la fecha límite de pago.

 

Por último, acceder a una tarjeta de crédito y manejarla de manera responsable ayuda a crear un historial crediticio que permite acceder a otros créditos, como créditos automotrices e hipotecarios.

 

A pesar de la gran utilidad de las tarjetas de crédito, en México la penetración de este producto es mucho más baja que en otros países de Latinoamérica. Según un estudio de BS LAtam, si alrededor del 29% de la población adulta en Brasil cuenta con tarjetas de crédito, el 24% goza de sus beneficios en Argentina y el 23% en Chile, en México menos del 12% transacciona con tarjetas de crédito. Esto se debe a varios factores - uno es la falta de oferta, donde los proveedores de servicios financieros tradicionales se han enfocado en servir a un segmento de la población limitado. Pero por otro lado, también existe resistencia de muchas personas a probar este tipo de productos por falta de conocimiento de cómo funcionan y cómo se calculan las comisiones e intereses, y por ende, miedo a acabar pagando mucho por el uso de la tarjeta.

 

En este artículo, quisiera lograr desmitificar cómo funcionan las tarjetas de crédito y ayudar a saber qué características son importantes evaluar a la hora de elegir una.

 

Cómo elegir una tarjeta de crédito

Una tarjeta de crédito no es un ingreso extra sobre tu salario, sino que es dinero que deberás pagar al cabo de cada mes (de cada cierre de ciclo según tu fecha de corte). Funciona, más bien, como un sustituto del dinero, con el beneficio de que deberás pagar esos gastos más tarde.

 

En cualquier caso, para elegir tu tarjeta de crédito , debes tener en cuenta lo siguiente:

 

Averigua los requisitos de la tarjeta

Muchas tarjetas de crédito en el mercado tienen algunos requisitos - un ingreso mínimo, tener otro producto con la institución financiera, algún tipo de historial crediticio, entre otros. Por ende, antes de hacer un análisis muy profundo de una tarjeta, primero es importante averiguar si cumples con los requisitos para contratarla.

 

Averigua qué comisiones y tasas de interés cobra cada tarjeta

Primero, vamos a definir estos términos. Las comisiones son montos fijos que se pueden cobrar por una variedad de conceptos. La comisión más usual, y que por lo general representa el mayor costo dentro de las tarjeta de crédito, es el cobro por anualidad. Por otro lado, el interés es lo que se cobra por el financiamiento que la institución ofrece cuando no se paga el saldo total para no generar intereses, y se calcula como un porcentaje del saldo promedio diario durante el periodo. Las tasas de interés se muestran como porcentajes anuales, por lo que una manera sencilla de estimar el costo mensual es dividiendo esta cifra entre 12 y multiplicar por el saldo promedio financiado.

 

Habiendo definido esto, ¿cómo comparamos tarjetas con diferentes combinaciones de anualidad y tasas de interés? Existe una métrica desarrollada por Banxico llamada Costo Anual Total (CAT), cuyo objetivo es poder mostrar el costo total de la combinación de la comisión anual más la tasa de interés, representado como un porcentaje anual. Por ejemplo, un CAT de 50% significa que una vez considerando el costo de la anualidad más la tasa de interés de la tarjeta, en promedio el costo anualizado sobre el saldo promedio durante el año sería del 50%.

 

Sin embargo, es importante aclarar que el CAT informativo que promocionan las tarjetas asume un cierto uso de la tarjeta (específicamente, asume un cierto límite de crédito, que vas a estar utilizando la totalidad de este límite, y que solo vas a estar pagando el saldo mínimo, por lo que siempre se te estarán cobrando intereses). En realidad, cada persona tendrá un CAT diferente dependiendo del uso que le des a la tarjeta, y es importante hacer un ejercicio para calcular el costo que tú tendrías que pagar considerando la manera en que planeas utilizarla. En general, si planeas ser totalero o mantener montos relativamente bajos en tu tarjeta, la anualidad es un factor más importante que la tasa de interés - aunque aún en este caso es importante conocer la tasa, ya que la vida tiene imprevistos y nunca sabes si en algún momento tendrás que utilizarla como financiamiento. Por otro lado, si planeas utilizar la tarjeta como método de financiamiento, y mantener montos promedio relativamente altos, la tasa de interés empieza a cobrar más relevancia que la anualidad.

 

Ahora, además de considerar la anualidad y la tasa de interés, es importante estar al tanto de otras comisiones o cuotas que pueden cobrar los bancos. Desgraciadamente, hay muchas ocasiones en que la lista de comisiones es larga (e.g. comisión por reposición de plástico, por reclamación improcedente, por retiro de efectivo, por pago tardío, por inactividad, entre otros), y también casos en que la ausencia de algunas comisiones viene atada a condiciones de uso (algunas tarjetas promocionan cero anualidad, pero solo si hay cierta actividad mensual - si no, cobran una “cuota de mantenimiento”). ¿Complicado? Desgraciadamente sí. Tradicionalmente existen muchas letras chiquitas en los contratos de servicios financieros, y las tarjetas de crédito no son excepción.

 

Lo bueno es que cada vez hay más opciones que ofrecen productos financieros más simples, transparentes, y baratos.

 

Descubre qué funcionalidad y beneficios ofrecen

La funcionalidad básica de todas las tarjetas de crédito es la misma - poder hacer compras y financiar. Sin embargo, con la tecnología de hoy, es posible agregar mucha funcionalidad adicional a las tarjetas a través de las apps de las instituciones financieras, lo que puede ser un gran diferenciador entre tarjetas. Hoy en día, hay tarjetas con funciones como poder bloquear y desbloquear tu tarjeta desde el app, ajustar tu límite de crédito, crear tarjetas virtuales para hacer compras seguras en internet, recibir notificaciones en tiempo real, tener acceso a tus estados de cuenta de manera sencilla, revisar tu transaccionalidad y obtener análisis de tus gastos, y crear planes de financiamiento, entre otros. Estas funciones pueden ayudar a mejorar la seguridad de la tarjeta, y tener un mejor control de tus gastos.

 

Además de la funcionalidad también es importante analizar qué otros beneficios otorga la tarjeta. Lo primero que viene a la mente de muchas personas al momento de pensar en beneficios son programas de recompensas (ya sea puntos, millas, o cash back). Aunque estos programas son útiles, muchos tienden a sobreestimar el valor que tienen. Para evaluarlos, debes atender a estas variables: (a) con qué tipo de compras se obtienen; (b) cómo se pueden canjear; (c) si caducan; (d) si esperas gastar lo suficiente con la tarjeta para acceder a estos beneficios.

 

Además de programas de recompensas, muchas tarjetas también ofrecen otros beneficios como seguros de compras, seguros de viaje, servicios de concierge, entre otros. De nuevo, siempre es bueno pensar el uso que le darás a la tarjeta y saber qué beneficios en verdad son útiles para ti. Aquí cabe recalcar que no siempre las tarjetas de mayor estatus tienen los beneficios más útiles. Por ejemplo, una tarjeta Platino no necesariamente tiene más beneficios que una Gold. En realidad ofrecen diferentes cosas - mientras la platino por lo general ofrece beneficios como seguros de viaje, la gold tiende a ofrecer seguro de protección de compra. Cual de estos beneficios tiene más valor depende de los hábitos de consumo de cada quien.

 

La poción mágica: asegúrate de que tenga una buena atención al cliente 

Ésta es la más intangible de las variables; no la verás publicada en ningún cuadro comparativo, y difícilmente encontrarás un banco que presuma de ello. Los mexicanos que alguna vez hayamos querido cancelar una tarjeta de crédito o protestado por un cobro improcedente, sabemos de qué se trata. Puede ser agotador.

 

Para contratar una tarjeta de crédito es muy importante hacer una buena consulta en redes sociales y en foros de consumidores, o bien, mejor aún, consultar con amigos o familiares. De esa manera, podrás anticipar aquellos “martes 13” que muchos servicios financieros te deparan agazapados detrás de la puerta de entrada.

 

Según Finnovista y FintechExpert, en su Informe de Banca Digital en México 2020hay 39 instituciones financieras que implementan 182 herramientas digitales nuevas. En eso está la clave: la banca online, si está respaldada por una atención adecuada, es decir humana, empática y transparente, puede hacer la gran diferencia.

 

Emilio González, Director General de Nu México

Se unió a Nubank Brasil en 2016 donde colaboró como Business Analyst y después como Squad Lead del equipo de Acquisition y posteriormente de Customer Management. Antes de unirse a Nubank, Emilio trabajó como CFO y Director en Planeación Estratégica en Grupo Topaz, específicamente en la Universidad Regiomontana. A lo largo de su carrera también ha colaborado en importantes compañías como The Boston Group, CEMEX y Femsa. Emilio tiene un BS en Ingeniería Mecánica por la Universidad de Stanford y un MBA por la Universidad de Harvard. En su tiempo libre practica ciclismo, pues es un apasionado de hacer deportes en exteriores.

 

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