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Elon Musk busca combatir la obesidad con su chip de Neuralink


El magnate afirma que su empresa busca ‘unir los vínculos rotos entre el cerebro y el cuerpo’ y bloquear determinadas señales cerebrales para ayudar a perder peso.

por: Redacción Paréntesis Redacción Paréntesis

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Elon Musk, quien últimamente ha acaparado los titulares tras adquirir la red social Twitter y por todo el proceso de negociación de la compra, ahora atrae de nuevo los reflectores, debido a que dijo que Neuralink, su compañía más polémica, dedicada al ámbito de la neurotecnología, busca crear un microchip que se implantaría en el cerebro de las personas, el cual, además de ayudar a tratar enfermedades neurológicas, podría ayudar también a combatir la obesidad mórbida y perder peso.

 

Desde 2016, los científicos de Neuralink han trabajado en el desarrollo de un microchip que, en teoría, se debería poder implantar en el cerebro de las personas, con el objetivo de ayudar en el tratamiento de enfermedades mentales y neurológicas, como el Alzheimer, el Parkinson, la demencia y las lesiones de la médula espinal.

 

Pero ahora, además de estos objetivos, Musk ha dicho que el chip de Neuralink también podría ayudar a combatir la obesidad, al estimular las áreas del cerebro relacionadas con el apetito, para así propiciar la pérdida de peso.

 

“Estamos trabajando para unir los vínculos rotos entre el cerebro y el cuerpo”, escribió Musk en su cuenta de Twitter y agregó que los chips de Neuralink “situados en la corteza motora y sensorial, unidos a otros en la médula espinal, deberían poder restaurar la funcionalidad en todo el cuerpo”. 

 

Los chips de Neuralink consisten en un sistema de interfaz cerebro-ordenador (BCI) totalmente integrado, con el cual, una computadora –o sistema informático en cualquier otro gadget– podría comunicarse directamente con el cerebro donde está implantado el chip, para leer y estimular la actividad cerebral. Musk espera tener la interfaz del chip completa y probada en humanos en el año 2025.

 

Esto es, por ahora, sólo una idea en desarrollo y los ensayos del chip en humanos todavía no han comenzado, pues no han sido autorizados; por otro lado, Musk no ha dado más detalles sobre cómo la tecnología de Neuralink podría ayudar con el problema de la obesidad mórbida.

 

Sin embargo, algunos expertos han emitido su opinión al respecto y coinciden en que, por descabellada que suene la idea, es algo que en realidad podría funcionar. Por ejemplo, Sadaf Farooqi, profesor de metabolismo y medicina en la Universidad de Cambridge, dijo que algunas investigaciones han demostrado que, en algunas personas con obesidad severa, es la función de una región cerebral particular, el hipotálamo, la que suele conducir a un aumento en el apetito.

 

Por lo tanto, el chip podría ayudar si logra estimular el hipotálamo para regular o reducir el apetito en los pacientes cuya obesidad está relacionada con un apetito incontrolable y el consumo excesivo de alimentos.

 

"Si pudiera encontrar una manera de dirigirse a esa región en particular e incluso a esas neuronas particulares que impulsan el apetito, entonces, en teoría, un fármaco o una tecnología que lo hiciera podría mejorar la vida de los pacientes", dijo el especialista.

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