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La unión no hace la fuerza en ‘The Defenders’


Desafortunadamente, el crossover de Marvel en Netflix es inferior a sus partes individuales. Aquí nuestra reseña.

por: Lalo Ortega Lalo Ortega

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Empeña tu auto sin tener que dejarlo

Hay un deleite especial ocasionado por presenciar un crossover, como cuando unos juguetes y la imaginación posibilitan el encuentro de fantasía entre nuestros héroes favoritos. Sin duda, una fantasía adulta al tratarse del cuarteto de superhéroes de Marvel en Netflix.

 

Esta quinta serie del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) en Netflix reúne a Daredevil (Charlie Cox), Iron Fist (Finn Jones), Jessica Jones (Krysten Ritter) y Luke Cage (Mike Colter), cada uno protagonista en solitario de su propio serial. Juntos deben enfrentar a un culto ninja ancestral, conocido como La Mano, que planea destruir Nueva York desde las sombras.

 

 

De forma individual, cada uno de estos héroes ha traído a la mesa una personalidad e idiosincrasia únicas, al mezclar el drama criminal y el thriller psicológico, el blaxploitation y fantasía con las artes marciales, por citar algunos ejemplos. El reto más evidente es unificar las respectivas historias, tonos y talentos de cada uno, y por algunos brillantes momentos, The Defenders logra su cometido. Sin embargo, durante la mayor parte de su duración, la historia se siente como un pretexto, y no como un motivo, para tenerlos a todos en pantalla.

 

Buena parte de los problemas en The Defenders radica en que mucho de su ADN viene de Iron Fist, en definitiva el eslabón más débil en la cadena. Aunque ésta tiene sus propios errores (quizá demasiados para enumerar aquí), varios de ellos recurren en un crossover que bien podría definirse como una segunda temporada de esa misma serie, con superhéroes invitados: La Mano sigue siendo el enemigo, la ciudad de K’un-Lun es aún el motivador y Danny Rand continúa como su quejumbroso, ensimismado y cuestionable protector.

 

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Por fortuna, si de interpretaciones se trata, Finn Jones es el único que deberá pensarse nuevas excusas sobre su desempeño. Otros miembros del conjunto brillan cuando no son entorpecidos por líneas narrativas insulsas o diálogos flojos. Krysten Ritter es quien saca mejor partido de su personaje, y cada escena que involucra a Jessica Jones se beneficia de su carácter sardónico. Por otro lado, toda escena de Danny Rand que involucra a Luke Cage deja de ser insufrible en automático.

 

A pesar de las capacidades de Charlie Cox, es Matt Murdock quien no sale tan bien librado, un personaje más bien gris motivado por una culpa que se prolonga más de lo necesario. Si bien The Defenders se trata de un ensamble, lo que permite menos tiempo para desarrollar a sus cuatro protagonistas, resulta tedioso verla arrastrar los mismos conflictos desde el primer hasta el octavo y último episodio.

 

 

Era de esperarse, pues, que los antagonistas pudieran hacer contrapeso al errático equipo de superhéroes, y The Defenders tiene éxito en ello… en parte. Sigourney Weaver es apta para dotar a Alexandra, líder de La Mano, de proporciones equitativas de frialdad calculadora y vulnerabilidad.

 

Es destacable que la serie presente a su villana en una posición tan frágil, lo que facilita sentir una empatía de la que pocos villanos pueden presumir. Así es más fácil ignorar líneas de diálogo que delatan sus secretos demasiado pronto (¿Beethoven? ¿Constantinopla? ¿Es en serio?), no así que se desperdicie su calibre histriónico en repetitivas rencillas políticas al interior de su clan.

 

Pues si se deja de lado a Danny Rand, La Mano es uno de los elementos más insípidos en la mezcla. Para los seguidores del UCM, estos ninjas ya están más que vistos, y los recién iniciados se darán cuenta de que la carne de cañón no inspira mucho peligro. Se trata de peones sin rostro, dispensables, algo que los protagonistas puedan golpear de camino a su siguiente pleito entre sí.

 

Aquí, The Defenders tiene algunos momentos más de brillantez, en los obligados choques entre héroes con cuidadas coreografías que sacan provecho de sus habilidades. La lucha en el pasillo, ya reglamentaria del UCM de Netflix, es una de las más vistosas, pero no puede decirse lo mismo para cada secuencia de acción. Como prueba, la primera escena de toda la serie, casi indiscernible.

 

 

Es paradójico que una de las elecciones estéticas más llamativas del serial enfatice la individualidad de sus protagonistas, sobre todo al comienzo de la historia. La iluminación tiende a los rojos, azules, anaranjados o verdes en escenas que conciernen a Matt, Jessica, Luke o Danny, respectivamente, lo que evoca las personalidades de cada una de las series que les dio origen. El impacto de este recurso visual se disuelve una vez que el equipo acaba por formarse.

 

A pesar de todo, y dado que sus historias en solitario continuarán, es probable que veamos una segunda temporada de The Defenders como culminación de la Fase 2 del UCM de Netflix. Pero el saldo de la primera entrega, sin duda, es tal como insisten sus cuatro héroes hasta el cansancio: trabajan mejor solos.

 

 

The Defenders

Creación: Douglas Petrie y Marco Ramirez

Reparto principal: Charlie Cox, Krysten Ritter, Mike Colter, Finn Jones, Sigourney Weaver, Élodie Yung, Rosario Dawson, Scott Glenn, Jessica Henwick, Simone Missick, Deborah Ann Woll, Elden Henson y Rachael Taylor

Estreno: 18 de agosto 2017

Plataforma: Netflix

 

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