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Michelin presenta Uptis, la llanta sin aire que no se puede ponchar


La nueva llanta no necesita aire, no se poncha está pensada en ofrecer mayor seguridad, mejor desempeño y es mucho más amigable con el medio ambiente.

por: Benjamín Ortega Chávez Benjamín Ortega Chávez

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Hoy, en Montreal, Canadá, Michelin presentó de forma oficial su nueva llanta, una que tiene mucha más tecnología, que tomó unos 10 años en desarrollar y que está lista para vehículos autónomos y eléctricos. Se llama Uptis, Unique Puncture-proof Tire System (Sistema Único de Neumático a Prueba de Ponchaduras).

 

Es una llanta completamente diferente y sí, luce completamente diferente, como si hubiera sido sacada de un vehículo en una película de ciencia ficción. Uptis no usa aire y por eso no se puede ponchar. Además, aseguró Eric Vinesse, vicepresidente de desarrollo de Michelin, el neumático es capaz de ofrecer más seguridad sin sacrificar desempeño y está completamente listo para vehículos autónomos y eléctricos. 

 

 

De acuerdo con el ejecutivo, cuya presentación fue de la mano de Steve Kiefer, vicepresidente global de compras y cadena de suministro de General Motors, Uptis estará lista para su uso en vehículos comerciales en 2024.

 

Entre las características que destacan de Uptis, además de no requerir aire, están que es una llanta conectada, se puede imprimir en 3D y reduce sustancialmente el impacto ecológico en comparación con un neumático común. De hecho, la meta de Michelin para 2048 es producir únicamente llantas ciento por ciento reciclables. 

 

 

Uno de los avances más importantes con esta llanta es la posibilidad de hacer reparaciones en ella a mediano plazo gracias a la impresión en tres dimensiones. Y aunque se planea que Uptis esté disponible en 2024, Michelin, en colaboración con General Motors, comenzará a probar sus capacidades en Michigan en una flota de Chevrolet Bolt.

 

 

En el marco de la tercera edición del congreso de movilidad Movin'On Summit, que se realiza en Montreal, es importante recordar que cada año se desechan alrededor de 200 millones de llantas, lo que se traduce en unos dos millones de toneladas de residuos que, de acuerdo con Vinesse, equivalen a 200 Torres Eiffel. 

 

En ese sentido es una buena noticia que esta nueva llanta reducirá el impacto ambiental y podrá repararse —si es necesario— a mediano plazo.

 

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