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Review - 007 First Light, un Hitman al servicio secreto de su majestad


Solamente IO Interactive podía sacar a James Bond del limbo en el que se encontraba en el campo del gaming

por: Uriel Barco Uriel Barco

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Un juego de James Bond hecho por IO Interactive es una combinación tan natural que es irónico que apenas en 2026 podamos verla materializada. Después de todo, IO es la desarrolladora detrás de Hitman, franquicia centrada en un asesino a sueldo que, a lo largo de locaciones internacionales, opera con sigilo, frialdad y elegancia en aventuras que irradian sensibilidades cinematográficas, mientras que el agente secreto con licencia para matar es un ícono pop al que es imposible no visualizar mentalmente cuando se habla de espionaje, intriga internacional, secuencias de acción, gadgets, alto estilo y lugares exóticos, y cuyo impacto cultural deviene de las casi 30 películas que ha protagonizado desde que debutó en la pantalla grande en 1963.

 

Y ahora que ese juego, 007 First Light, llega después de que fuese anunciado en el ya lejanísimo 2020, queda claro que IO era la firma perfecta para hacer que Bond regresara a esas glorias que tuvo hace décadas en la arena de los videojuegos y que se vieron diluidas por lanzamientos cuyo nivel de calidad estuvo alejado por completo de lo que títulos como GoldenEye 007 (el referente absoluto del espía en gaming) o James Bond 007: Everything or Nothing alcanzaron en su momento.

 

Pero también es importante acotar que el Bond de IO es distinto, en atención a que la compañía se centró en el período previo a que el personaje fuera promovido a agente 00, lo que significa que se le vea más joven y despreocupado que de costumbre y, quizá —sobre todo para los puristas—, distanciado de la visión con la que se le suele retratar. Pero que no haya duda, pues la intriga internacional, los gadgets, los autos, la acción y las chicas Bond están aquí; así como todo aquello que hace que IO sea un estudio con una identidad inconfundible, incluyendo la mezcla de elegante gameplay de sigilo y acción, y afinidad por usos y costumbres cinematográficos, aún si esto hace que 007 First Light se sienta como otro Hitman, pero con más presupuesto.

 

 

Al servicio secreto de su majestad

 

En 007 First Light, el usuario es puesto al mando de un joven James Bond que, estando a mitad de sus 20s y derivado de una misión de la que fue el único sobreviviente, transita de la armada británica a recluta del MI6 —el servicio secreto del Reino Unido—, con miras a formar parte del resucitado programa “00”.

 

En medio del proceso de entrenamiento, un renegado agente del MI6, 009, vuelve a aparecer en escena y Bond y otros reclutas son enviados para detenerlo, sin sospechar que, detrás de lo que aparenta ser una misión que no debería representar mayores dificultades, hay en realidad un enmarañamiento en el que están involucradas diversas figuras que ostentan alto poder.

 

 

Hitman, agitado no revuelto

 

Es necesario subrayar que quienes estén acostumbrados a Hitman, particularmente Hitman: Absolution y la trilogía Hitman: World of Assassination, se sentirán en territorio demasiado familiar con 007 First Light. Es una afirmación que no hacemos desde un lugar de negatividad, pues, después de todo, el producto final abraza todo lo que se esperaba del mismo estudio creador del sigiloso, letal y pelón asesino a sueldo.

 

La diferencia más marcada es que Hitman, desde sus orígenes y aún más en la trilogía World of Assassination, le extiende al usuario una suerte de sandbox en la que es libre de cumplir con la misión (eliminar objetivos) como mejor le plazca, dentro de una miríada de posibilidades —muchas de ellas de carácter emergente, pues el mismo jugador es quien las detona— y guardando sigilo o soltando balazos a diestra y siniestra. Ese enfoque de libertad también está presente en 007 First Light, pero con las limitaciones que una narrativa de perfil fílmico y centrada en un personaje que protagoniza tramas delimitadas implica.

 

Por ejemplo, hay una misión que se lleva a cabo en un buque de carga convertido en ciudad, en la que Bond debe reunir 100,000 dólares para participar en una subasta, y por ello se le extienden al usuario varias opciones para reunir esa cantidad, entre ellas, ganar un concurso de disparos o robar criptomoneda, y si bien son posibilidades que refuerzan el estilo de jugabilidad por el que IO se ha hecho de un nombre, en realidad se habla de una “libertad” limitada, si no es que ilusoria, pues hay una trama con beats claros que necesitan desarrollarse en pantalla. Y en ese sentido, el enfoque de gameplay de “libertad restringida” es más afín al de Hitman: Absolution, polémica entrega en la que el usuario debía seguir rutas específicas en cada nivel.

 

 

En la mira de los asesinos

 

Dicho eso, las diferencias de 007 First Light con respecto a Hitman yacen en el uso del reloj como gadget permanente para despistar al enemigo y sabotear tecnología (reminiscente de una de las mecánicas principales de Watch Dogs), en la inclusión de secuencias de manejo, y en el shooting y combate melee, que son también de perfil fílmico.

 

Se nota que el combate melee es uno de los apartados que más tiempo requirió durante la fase de desarrollo. El juego cuenta con un sistema de detección que brilla tanto en el transversal como en los momentos a puño limpio, ya que hará que Bond, por un lado, reaccione a los objetos contra los que colisiona al caminar o correr, y, por otro, que use paredes, ventanas, mesas y demás superficies para azotar a los enemigos mientras los despacha a punta de puñetazos. Además, las peleas tienen una perspectiva freeflow que recuerda a la de la saga Batman: Arkham, pues se desenvuelven en una lógica de 360° con la posibilidad de aplicar counter a ciertos ataques para no perder el flujo del encuentro.

 

El combate melee es excelente y, junto con el sigilo y el sistema de cobertura tan característicos de IO, hace que evadir el uso de armas de fuego sea el eje más disfrutable a seguir. Lo mismo no se puede decir del shooting, que si bien es atractivo en lo visual, desafortunadamente es atropellado —particularmente para quienes estén acostumbrados a shooters en los que se ejerce control total de la situación.

 

 

El shooting aquí se siente como una víctima del acento cinematográfico y restringido por el que IO se inclinó, empezando por el hecho de que no es posible disparar sino hasta que el juego decida que ya se cuenta con “licencia para matar”, y de que la mirilla del usuario y los impactos de las balas son guiados a conveniencia (no hay asistencia en apuntado que se pueda suprimir), logrando que se asesten headshots sin siquiera haber disparado a la cabeza.

 

Entendemos que esto sea parte de contagiar la sensación de estar jugando una entrega fílmica del 007, pues lo cierto es que las secuencias de disparos se valen de un interesante sistema de gimmicks entre los que figuran aventarle el arma al adversario al agotarse las balas, asestar tiros críticos para que los oponentes suelten sus armas y se les atrape en pleno aire para seguir disparando, emplear el reloj en medio de los encuentros para obtener ventaja, y combinar golpes y disparos.

 

 

Todo esto es maravilloso en lo visual, y es imposible no quedarse sorprendido con uno mismo al encadenar varios de estos gimmicks en pocos segundos, pero creemos que haberle dado al usuario mayor dominio de la situación al envolverse en tiroteos habría sido un gran añadido. Después de todo, IO sabe cómo trabajar con mecánicas reales de shooting, y para muestra están Freedom Fighters y las dos entregas de Kane & Lynch.

 

Pero insistimos, aún considerando especificidades que a un grueso del público target probablemente no le genere el más mínimo atisbo de ruido, 007 First Light es un fascinante título que funciona porque IO tiene las credenciales y el expertise que un juego de James Bond requiere; es como si todo este tiempo —desde el lanzamiento del original Hitman: Codename 47 en el año 2000—, el estudio estuviese preparándose a conciencia para algún día estar en condición de hacer una valiosa aportación a uno de los indiscutibles íconos pop de todos los tiempos, uno del que, además, se inspiraron en más de un detalle para los juegos del trajeado pelón.

 

 

Conclusión

 

Con 007 First Light, IO Interactive logra sacar al espía de ese penoso limbo en el que se encontraba en el campo del gaming, y lo hace con un juego de perfil cinematográfico que, por un lado, irradia estilo, intriga, espionaje y acción —como marcan los cánones del personaje creado por Ian Flemming—, y por otro, hace las veces de “best of” del desarrollador, pues incorpora sigilo, elegancia, tiroteos, múltiples opciones para cumplir con la misión y hasta esa marcadisima obsesión que tiene el estudio con los clubes y las secuencias saturadas de NPCs. En pocas palabras, es un Hitman al servicio secreto de su majestad.

Calificación: 9.0/10
007 First Light
Publisher: IO Interactive
Desarrollador: IO Interactive
Disponible en Nintendo Switch 2

 

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