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Por contrato, Musk no puede hablar mal de Twitter y ya borró varios tuits


Mientras se concreta la compra de la red social, el magnate puede tuitear sobre el proceso, siempre y cuando sus tuits no desacrediten a la empresa ni a sus representantes.

por: Redacción Paréntesis Redacción Paréntesis

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El hecho de que Elon Musk sea el hombre más rico del mundo y ahora también esté a un paso de convertirse en el nuevo dueño de Twitter, no lo exime de tener que cumplir ciertas reglas y restricciones.

 

Y es que, aunque la junta directiva de Twitter aceptó la oferta de compra de la plataforma por parte de Musk, el proceso apenas está iniciando y tomará algunos meses para que se concrete del todo; y mientras eso sucede, el acuerdo de compraventa incluye diversas cláusulas que ambas partes, Twitter y Musk, deben seguir y respetar.

 

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Una de las cláusulas que más ha llamado la atención, debido a que Musk se caracteriza por ser un asiduo usuario de Twitter y publicar lo que piensa sin filtros, es que el acuerdo incluye una restricción sobre lo que el multimillonario puede compartir en la plataforma durante el proceso de compraventa.

 

Según esto, Elon Musk tiene permitido publicar tuits sobre su acuerdo para comprar Twitter y el proceso del mismo, siempre y cuando sus publicaciones no menosprecien a la compañía ni a cualquiera de sus representantes.

 

“Se le permitirá al inversionista de capital emitir tuits sobre la fusión o las transacciones contempladas en el presente, siempre que dichos tuits no desacrediten a la empresa o a cualquiera de sus representantes”, indica el acuerdo, en el que no se especifica qué sucedería si Musk no cumple con esta cláusula.

 

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Aunque en una situación regular de compraventa no sería necesario establecer este tipo de restricciones, es claro que Musk no es cualquier persona dentro de la plataforma, ya que tiene un gran poder de influencia, con sus 86.4 millones de seguidores, que lo colocan entre las 10 cuentas más seguidas de la red social, además de que es un prolífico tuitero que suele publicar las cosas tal como las piensa, sin importar la polémica que pueda generar.

 

Así, durante el último mes, Musk había publicado varios tuits en los que criticaba a Twitter; el más reciente de ellos este martes, cuando criticó a Vijaya Gadde, la principal abogada de Twitter, por la decisión que tomó la compañía en 2020, al bloquear una historia del New York Post sobre Hunter Biden, el hijo de Joe Biden, presidente de Estados Unidos, que tiene una historia bastante turbia. En su publicación, Musk comentó que esa medida le pareció “increíblemente inapropiada”.

 

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Luego de que este acuerdo se diera a conocer, Musk eliminó de su cuenta varias de sus publicaciones en las que lanzaba críticas contra Twitter, como aquella en la que decía que sería mejor convertir la sede de Twitter en un refugio para los sintecho, "ya que nadie viene". Y también eliminó otro tuit donde opinaba que Twitter no debería tener publicidad, sino que sólo debería mantenerse de los ingresos obtenidos por el servicio de suscripción, Twitter Blue.

 

Otras cláusulas curiosas en el acuerdo de compraventa de Twitter

Además de esta cláusula que impide a Musk lanzar críticas contra Twitter o sus representantes, el acuerdo de compra incluye algunas más. Una de ellas, por ejemplo, dice que si alguna de las dos partes cambia de opinión y decide dar marcha atrás al proceso de compra, tendrá que pagar 1,000 millones de dólares como compensación a su contraparte

 

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Por otro lado, hay una cláusula que obliga a Twitter a detener todas las negociaciones que pudiera tener con terceros para la venta de la compañía, además de que tiene prohibido buscar otros compradores que pudieran realizar una mayor oferta.

 

Sin embargo, aquí hay una excepción, pues aunque tienen prohibido buscar otros compradores, si un comprador potencial llega por sí mismo con una oferta mejor, Twitter tendrá que avisar a Musk con cuatro días de anticipación para que pueda realizar una contraoferta; si lo hace, la plataforma estaría obligada a aceptarla, y si no, la compañía tendría que pagar la compensación de 1,000 millones a Musk para poder aceptar la otra oferta.

 

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