Gears of War es uno de los sinónimos por excelencia de Xbox y es una de las franquicias más influyentes del gaming contemporáneo. La primera entrega, lanzada hace 20 años en Xbox 360, se convirtió en el referente natural de las capacidades de Unreal Engine 3, así como del físico musculoso y fanfarronería masculina de los juegos de la época, y de paso se instauró como el cover shooter en tercera persona al que toda una generación le destinó incontables sesiones en la era dorada de Xbox Live.
En Xbox 360 y Xbox One llegaron secuelas que gozaron de igual o mayor popularidad, así como de un recibimiento más cálido o más frío que el de aquel primer juego. Y eventualmente llegó un período de pausa, tras una sensación generalizada de que la saga no podía aportar más a su propio lore o al panorama general del gaming. Pero ahora que nos encontramos en la ventana conmemorativa de los 25 años de Xbox, se antoja ideal que una franquicia que es tan importante para el ecosistema de videojuegos de Microsoft esté de regreso, y ese es exactamente el rol celebratorio que desempeña Gears of War: E-Day, una entrega que además le ofrece a los fans lo que tanto han exigido, aderezado con un giro diseñado para estar en contacto con los sabores del ayer: una trama centrada en Marcus Fenix y Dominic Santiago, ubicada en el marco del E-Day, el día en que los Locust emergieron del subsuelo del planeta Sera.
Es algo que en el papel ya podría cumplir con la cuota requerida para volverse a ganar a los seguidores que los polarizantes Gears of War: Judgment, Gears of War 4 y Gears 5 fueron dejando en el camino. Pero ya en la práctica, ¿es este título ese regreso en forma que tanto se anhelaba y que nos hiciera recordar las viejas glorias de la trilogía original? Sí. Pero ahora que hemos pasado decenas de horas jugándolo en solitario y cooperativo gracias a código proporcionado por Xbox para reseñar la campaña (no el modo multijugador), también podemos afirmar que la sensación que este título nos dejó es que las desarrolladoras The Coalition y People Can Fly tenían claro a dónde querían llegar en términos de gameplay, pero no necesariamente de desarrollo narrativo.

El día de la emergencia
Gears of War: E-Day se centra en ese día que a lo largo de 20 años de Gears of War se nos ha contado en reiteradas ocasiones, y lo hace desde la perspectiva de unos jóvenes Marcus Fenix y Dominic Santiago, quienes, aún no teniendo la relación tan cercana que vimos en la trilogía original, estaban brindando en honor del fallecido hermano de Dom en un bar de la ciudad de Kalona cuando los Locust emergieron.
Con ese detonante argumental, y complementando la escuadra con los nuevos personajes Mags Carter y Lucas Reyes, el juego lleva al usuario por distintas locaciones y situaciones con la finalidad de hacerle experimentar el E-Day (y días posteriores) desde múltiples frentes, sea sobreviviendo ante el caos y confusión desatados por el ataque de los Locust, involucrándose con el rescate de civiles en distintas zonas de Kalona, o despedazando hordas con el variado arsenal y su correspondiente sistema de personalización y mejoras.

Gears of Exploration
Los viejos usuarios de la saga deben saber que Gears of War: E-Day presenta cambios importantes en el control. Mientras en la anteriores entregas la mayoría de las acciones estaban agrupadas en el botón A, ahora el sprint se marca al presionar el stick izquierdo; para cobertura y rodar se usa el mencionado botón A; saltar y escalar obstáculos se ejecuta con Y; y el slide se consigue al presionar A en medio de un sprint). Al principio es laborioso acostumbrarse, pero en cuanto se llega a determinado punto de Kalona queda claro que los cambios se deben a que este título tiene un componente semiabierto en el que la exploración y la verticalidad son tan importantes como el combate mismo.
Es una decisión que entendemos desde el ángulo argumental. Después de todo, el propósito es subrayar que Marcus y Dom estuvieron ahí, en la primera línea, recorriendo calles, edificios, casas, techos y sótanos de Kalona en busca de sobrevivientes, y acatando órdenes de La Coalición. De ahí que Gears of War: E-Day también presente sistema de misiones principales y secundarias bajo una lógica de mundo semiabierto sólo en ciertas porciones de la campaña, similar a lo que Gears 5 hizo en 2019.

Y en sintonía también con Gears 5, hacer misiones secundarias en esas secciones semiabiertas, así como encontrar cajas fijas, tiene como recompensa recibir modificadores para personalizar el arsenal en instalaciones conocidas llamadas “depósitos de suministros”, en las que el usuario podrá aprovechar varios slots que se habilitan en cada arma para que hasta la pistola más blandengue alcance un alto grado de peligrosidad.
El Gears de toda la vida
Todos estos aspectos, así como la calidad de precuela estelarizada por Marcus y Dom ubicada en el E-Day y engalanada por un diseño de niveles con el que la arquitectura brutalista y Art Déco cobran protagonismo, hacen que el juego, tal como lo pretenden sus desarrolladores, transmita una identidad que se diluyó conforme más secuelas llegaron al mercado. Por supuesto, mucho ayuda que las voces en inglés y español sigan siendo las mismas de hace 20 años: John DiMaggio / Sebastián Llapur (Marcus) y Carlos Ferro / Ricardo Tejedo (Dom).
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Pero conforme la campaña avanza, también queda en evidencia que la mayoría de los esfuerzos se destinaron al gameplay y al apartado gráfico (espectacular lo que The Coalition y People Can Fly consiguen con Unreal Engine 5; son pocos los que logran que un motor tan carente de personalidad presuma rostros que irradian vida), pero no así al desarrollo narrativo, un aspecto que es imposible no observar al hablar de esta franquicia.

Hay porciones enteras de la campaña en las que no hay claridad sobre qué es lo que quiere hacer el argumento. Sí, de acuerdo con los objetivos principales, llegar del punto A al punto B de cada nivel representa progresión en la historia central, pero a la narrativa le hacen falta esos acentos en torno a la relación de Marcus y Dom que harían funcionar mejor las balaceras y el caos en pantalla en virtud de involucramiento tangible entre usuario y protagonistas.
Y en definitiva no ayuda que, al jugar en cooperativo (opción que se agradece haya sido incluida en el build de review), el framerate se caiga estrepitosamente en algunas secciones. De nuevo, estamos ante el regreso de Marcus y Dom, pero ni el rendimiento ni la narrativa ayudan a que la sensación de esta reunión en clave de precuela se sienta tan épica como la escala de la destrucción.

Conclusión
Nos alegra que Gears of War esté de regreso; es una franquicia con la que hemos vivido momentos inolvidables tanto en solitario y cooperativo como en multiplayer en línea. Reconocemos que con el tiempo perdimos el interés por ella, pero no negaremos que al ver el tráiler revelación de Gears of War: E-Day en 2024 explotamos de la emoción.
Ahora, tras jugar la campaña, nos quedamos con que Gears of War: E-Day es un muy buen juego que, en términos de gameplay, representa estar ante la fórmula usual de la franquicia, pero llevada a una lógica de exploración y verticalidad que descansa en una actualización de controles que urgía desde hace años. Nos encanta que este título es básicamente jugar Gears of War bajo estándares actuales de control y movimiento, y que se sienta como una adecuación natural.
Pero nos habría fascinado que el mismo ímpetu que se puso en la actualización del gameplay se hubiese puesto también en la manera en que se cuenta la historia, para estar mejor alineados con los ánimos conmemorativos de los 25 años de Xbox.
8.5/10
Gears of War: E-Day
Publisher: Xbox Game Studios
Desarrolladoras: The Coalition y People Can Fly
Revisado en Xbox Series X
También disponible en Xbox Series S y PC
