Falta poco para que Gears of War esté de regreso, tras un par de secuelas y un spin-off que no terminaron de convencer al grueso de un fandom que ha crecido con la saga desde que irrumpiera hace 20 años en Xbox 360 e instaurara un estilo de shooter en tercera persona que básicamente se convirtió en escuela. A lanzarse el próximo 6 de octubre de 2026 en Xbox Series X|S y PC, Gears of War: E-Day es esa apuesta con la que Microsoft apunta, por un lado, a ganarse de vuelta a los fanáticos de antaño que se sentían abandonados, y por otro, a abrazar a aquellos usuarios interesados en adentrarse en la entrega más reciente de la que, sin lugar a dudas, fue una de las franquicias estandarte de la era dorada de Xbox Live.
Gracias a invitación de Xbox, formamos parte de un período de tres días de preview con el multiplayer online de Gears of War: E-Day, y nuestra sensación es que el regreso de Gears of War será triunfal, no sólo porque se centrará en Marcus Fenix y Dominic Santiago (los personajes más queridos de la franquicia), sino también porque el multijugador se siente clásico y a la vez moderno, un maridaje entre shooting basado en cobertura y controles actualizados que resulta en una experiencia más ágil que la de costumbre.

Los controles fueron actualizados
Antes de entrar de lleno al preview del multiplayer (jugamos en Xbox Series X), el build nos invitó a probar un fugaz “boot camp” que realmente nos ayudó a acostumbrarnos a los nuevos controles. A diferencia de las entregas antecesoras, aquí hay separación entre sprint, cubrirse (abarcando el característico wall bounce), escalar obstáculos y rodar, acciones que antes estaban asignadas al botón A.
Ahora, el sprint se marca al presionar el stick izquierdo como en cualquier otro shooter, mientras que el botón A se usa para cubrirse (presionando una sola vez) y rodar (presionando dos veces), a la vez que el nuevo movimiento de saltar, así como escalar obstáculos, son acciones reservadas para el botón Y. Asimismo, si al estar en medio del sprint se presiona A, el personaje hará un slide que abre todo un abanico de estrategias ofensivas y de retirada.

Son cambios a los que toma un poco de tiempo acostumbrarse, sobre todo si se considera que la saga ha permanecido estática desde hace 20 años en términos de comandos y layout de botones. Pero una vez superada la curva de adopción, queda claro que el equipo desarrollador de The Coalition tomó la mejor decisión, pues ahora se le permite al jugador tener mayor dominio, de manera anticipada, sobre las acciones puntuales que pretenda ejecutar (concentrar todo en el botón A podía sentirse restrictivo en entregas anteriores).
El efecto Helldivers 2
Durante los tres días de preview pudimos probar, en horarios repartidos, los modos Horde Siege y Versus, el primero ofreciendo —bajo una lógica PvE— las variantes Blitz (misiones cortas), Siege (misiones más largas) y Horda (sobrevivir a olas de enemigos), y el segundo ofreciendo la habitual carnicería entre dos equipos enfrentados que se puede esperar de un Gears of War.
En ese sentido, lo que más llamó nuestra atención fue la manera en que las misiones de Horde Siege están estructuradas, pues lucen influencias claras del hit de 2024, Helldivers 2. Para empezar, al igual que en el título de Arrowhead Game Studios, se juegan en escuadra y se llevan a cabo en un mapa amplio en el que se pueden atajar sin rodeos las misiones principales, o bien destinar tiempo a cumplir objetivos secundarios (por ejemplo, cerrar agujeros o derrotar Brumaks acorazados) con los que se obtienen más puntos para subir de nivel al terminar la partida.

Y al igual que en Helldivers 2 —y en sintonía con cualquier otro extraction shooter—, al finalizar la misión principal se debe acudir al punto de extracción, liquidar olas de adversarios y mantenerse con vida en lo que llega el transporte correspondiente.
Nos da gusto ver que Gears of Gear se permita abrir el scope y lucir influencias de otros frentes, pues la cerrazón y repetición de fórmula fueron el motivo por el que la franquicia perdió sentido de novedad (a manera de referencia, sólo hace falta observar cómo la reciente trilogía DOOM se mantiene fresca gracias a que el gameplay central del juego en turno es distinto al de la entrega que antecede; innovar es una necesidad). Y es probable que el cambio del esquema de control también haya obedecido a guardar cierta similitud con títulos populares contemporáneos dentro del espectro del shooting con componente online.
También es importante señalar que en los amplios mapas de Horde Siege estuvieron jugando otras dos escuadras en las mismas sesiones PvE, lo que dio pie a sumar esfuerzos para completar objetivos y ganar puntos de energía, una lógica nueva para Gears of War que estuvimos disfrutando en todo momento y que esperamos se mantenga en el producto final.

La habitual carnicería
Por lo que hace al Versus, era posible jugarlo en Deathmatch o Conquest (básicamente el King of the Hill de aquí), y ofreció todo lo que puede esperarse de un Gears, esto es, gameplay rápido y agresivo, mejores estrategias entre quienes estaban comunicados en tiempo real, algunas instancias de lenguaje retador y altisonante (bendito recordatorio de la era dorada de Xbox 360), y un lucimiento de movimientos en cadena de parte de quienes en tan breve ventana de tiempo alcanzaron a dominar lo que este build ofreció (era evidente que quienes jugaron en Steam perfeccionaron sus técnicas más rápido que los que jugamos en Xbox Series).
La experiencia fue tan Gears como la deseábamos; fueron días de emoción, diversión, acción y una sensación de familiaridad que resulta, en gran parte, del diseño de nivel, aparejado en lo visual con la estética del juego original de 2006, es decir, lo mejor que se podía hacer ahora que Gears of War está a punto de cumplir 20 años.
Comentario final a las impresiones
Estamos listos para Gears of War: E-Day. Si lo mostrado por este preview del multiplayer es indicador del eje general del lanzamiento final, entonces nos tranquiliza saber que se rescatará la esencia del juego original, a la vez que se incorporarán elementos de otros juegos, como Helldivers 2, para mantener fresca la propuesta. Y ahora solo resta esperar a que sea 6 de octubre para jugar la campaña y experimentar la aventura por la cual Marcus y Dom forjaron una de las amistades más emblemáticas del mundo del gaming.
