Por Eduardo Barco
En la década de los 90, el estudio japonés Game Freak puso de cabeza al mundo entero tras lanzar, junto con Nintendo, un RPG por turnos que consistía en capturar, criar y entrenar “monstruos de bolsillo”, y enfrentarlos contra los de otros entrenadores, en busca de convertirse en el mejor maestro. Con el paso del tiempo, aquel título terminó convirtiéndose en una de las franquicias y fenómenos culturales más importantes de nuestra época: Pokémon.
Tras ese lanzamiento, la relación entre Game Freak y Nintendo se ha mantenido sólida, y aunque pareciera que la primera está dedicada 100% a Pokémon, lo cierto es que ha desarrollado otros títulos como GIGA WRECKER, Little Town Hero y el juego central de este review: Beast of Reincarnation, publicado por Fictions y con el que se abre la duda de si la developer podrá sobresalir nuevamente después de tantos años destinados a su franquicia más importante.
Un mundo lúgubre sin emociones
Beast of Reincarnation se sitúa en el año 4026 d.C., en una tierra postapocalíptica devastada después de haber sufrido durante mil años la llegada de un mal conocido como “The Blight”. Esta calamidad ha provocado que tanto la fauna terrestre como los propios humanos sean consumidos y corrompidos hasta convertirse en los “Malefacts”, seres afectados por la presencia de este ente parasitario. Como consecuencia, los humanos se han visto obligados a limitarse a vivir en pequeñas colonias o, en la mayor parte de los casos, a recurrir a medidas extremas para evitar ser consumidos por completo.
Es en este contexto cuando tomamos el control de Emma, una “Sealer/Purifier” cuya tarea consiste en eliminar a los Malefacts y a los líderes directos de cada región, los “Nushi”, con el objetivo de limpiar la tierra de la corrupción. Sin embargo, una cadena de acontecimientos lleva a Emma a aliarse con un misterioso Malefact canino llamado Koo, quien la acompañará durante toda su aventura hasta descubrir y eliminar la verdadera causa del mal que condujo a la Tierra hacia su destrucción.
Una “Sealer” cuyo único fin es luchar
A grandes rasgos, Beast of Reincarnation es un juego de acción y aventura en tercera persona con elementos de RPG. El jugador toma el control de Emma a través de distintas regiones de un Japón postapocalíptico en el que las amenazas no se limitan a los Malefacts, pues será necesario enfrentar también a los “Golems”, humanos que transfirieron sus almas a cuerpos robóticos con la intención de evitar ser consumidos por la corrupción pero que, después de años viviendo dentro de cuerpos sintéticos, terminaron en su mayoría perdiendo la cordura.
Para combatir a los diferentes enemigos contamos con un arsenal y habilidades que pueden mejorarse conforme avanzamos en el juego, entre ellas la espada para el combate cuerpo a cuerpo y dos tipos de arco destinados a los enfrentamientos a distancia.
El combate cuerpo a cuerpo se basa en un sistema de defensa y quiebre de postura, muy similar a lo que FromSoftware aplicó en Sekiro: Shadows Die Twice. El jugador debe aprender los patrones de ataque de los enemigos para responder mediante bloqueos, evasiones y parries, con el propósito de generar los recursos necesarios para ejecutar las llamadas “Blade Arts”, ataques especiales capaces de provocar una gran cantidad de daño.
Por otro lado, los dos tipos de arco cumplen funciones diferentes. El “Crossbow” está más orientado al combate cercano y resulta especialmente útil para mantener daño continuo sobre grupos de enemigos, mientras que el “Zangetsu Bow” funciona mejor para atacar objetivos que se encuentran a largas distancias.
Cada una de las armas que Emma puede equipar obtiene beneficios relacionados con el daño elemental, algo que adquiere una importancia considerable conforme nos enfrentamos a enemigos más poderosos. Al ser un juego de Game Freak, existe una tabla de fortalezas y debilidades que se refleja en cuatro tipos de elementos: Rayo, Fuego, Ácido y Veneno. Existe un quinto elemento que aparece más adelante, pero eso lo dejaremos en secreto.
Estos elementos aplican efectos de daño continuo sobre los enemigos, cuyo impacto será mayor cuando el objetivo sea particularmente vulnerable a determinado elemento. Es tarea del jugador descubrir y aprovechar estas debilidades para obtener la mayor ventaja posible durante los enfrentamientos.
Emma no depende exclusivamente de sus armas físicas, pues también se encuentra bajo la influencia de la corrupción de “The Blight”, lo que le permite utilizar habilidades sobrehumanas, como extender su cabello para alcanzar puntos alejados, atacar por sorpresa a enemigos que se encuentran patrullando una zona o realizar diferentes “finishers” que se van desbloqueando mediante las Blade Arts.
La defensa es otro elemento fundamental del combate. No sólo tendremos que dominar los movimientos necesarios para evitar los ataques enemigos, sino que también obtendremos diversas armaduras a lo largo de la aventura. Estas piezas serán importantes para mejorar los atributos y las resistencias elementales de Emma mediante las Spirit Stones.
Hasta este punto, uno podría pensar que Emma es lo suficientemente capaz como para enfrentarse a cualquier amenaza por sí misma. El problema aparece cuando debe enfrentarse a varios enemigos simultáneamente, ya que el sistema de combate prioriza claramente los enfrentamientos uno contra uno, y es aquí donde Beast of Reincarnation muestra una de sus mejores mecánicas.
Un lomito suavecito al rescate
Koo es el fiel acompañante canino de Emma y la verdadera estrella de la aventura. Su función principal consiste en apoyar a nuestra protagonista durante los combates más complicados mediante habilidades tanto ofensivas como defensivas.
Una vez iniciado el combate, Koo puede apoyar a Emma a través de su propia selección de acciones, la cual se habilita al presionar su botón de apoyo. Al hacerlo, el combate se detiene momentáneamente, permitiendo seleccionar qué habilidad o acción deberá utilizar el fiel lomito.
Esta pausa hace que Koo se convierta en una herramienta estratégica, ya que sus habilidades permiten controlar mejor a los grupos de enemigos y, especialmente, enfrentarse a los jefes de cada región: los Nushi.
Dentro de todo su rango de habilidades, las más beneficiosas son aquellas que debilitan e incluso incapacitan temporalmente a determinados enemigos –incluso a los jefes–, por lo que administrar correctamente los recursos necesarios para utilizar sus habilidades se convierte en una prioridad durante los combates más complicados.
Al igual que Emma, Koo obtiene objetos capaces de amplificar sus habilidades. Estos “charms” permiten aumentar sus atributos o, incluso, activar efectos pasivos durante los enfrentamientos.
Entre estos efectos podemos encontrar la posibilidad de aplicar debuffs elementales a los enemigos, curar a Emma tanto de su barra de vida como de determinadas aflicciones elementales o provocar que los enemigos concentren su atención en Koo en lugar de nuestra protagonista mediante el sistema de Aggro.
Hogar, el lugar al que siempre regresamos
Si bien Emma y Koo pueden descansar en los diferentes campamentos esparcidos por las regiones que debemos explorar —muy al estilo de los juegos tipo “Souls”—, el juego cuenta con un punto de descanso central ubicado en Bauera, un ente mecánico que se encarga de transportar a los protagonistas entre las diferentes regiones.
Dentro de Bauera se encuentran varias de las mecánicas de Beast of Reincarnation que pueden pasar desapercibidas durante las primeras horas de juego y que, eventualmente, terminan siendo importantes tanto para la jugabilidad como para la narrativa.
Aquí es donde muchos de los recursos que encontramos en nuestra aventura empiezan a rendir frutos. Literalmente.
Al explorar las regiones encontraremos diversos manuales de recetas y semillas que podremos utilizar en Bauera, aunque para generar estos recursos será necesario invertir en mejoras que permitan desarrollar una granja y cultivos.
Estas recetas permitirán crear comidas que amplificarán las estadísticas de Emma y Koo cada vez que regresen a este punto. Sin embargo, a manera de balance, el bonus sólo se otorga por cada receta nueva, por lo que la exploración para encontrar cada una será necesaria.
Como todo buen punto de descanso y confort, Bauera también funciona como un espacio para socializar. Aquí podremos aumentar nuestra relación con Koo y con otros personajes, desbloqueando nuevas habilidades, recetas y posibilidades para mejorar a nuestros protagonistas.
Aunque no es necesario revisar estas opciones exclusivamente en este punto —los campamentos también permiten hacerlo—, Bauera resulta el lugar más apropiado para revisar los tres árboles de habilidades disponibles tanto para Emma como para Koo.
Dentro de los árboles de habilidades, se podrán encontrar diferentes mejoras que se desbloquean mediante los Skill Points que se obtienen al derrotar enemigos, pero ojo, porque Emma y Koo los comparten, lo que significa que cada mejora adquirida para uno de ellos representa una oportunidad de mejora que se pierde temporalmente para el otro.
Decidir qué habilidad desbloquear primero no es una decisión fácil. El sistema obliga al jugador a establecer prioridades y, para aquellos que quieran maximizar todas las posibilidades disponibles, eventualmente se debe recurrir a regresar a zonas anteriores para obtener Skill Points.
Aspectos técnicos
Beast of Reincarnation es un juego con una estética bella. Los diferentes escenarios que representan un Japón postapocalíptico, poco a poco consumido por un ente orgánico, construyen una visión particularmente romantizada de un pasado que se niega a morir.
La dirección artística es uno de los elementos más llamativos. Su narrativa visual contrasta la naturaleza que intenta recuperar su espacio y las estructuras humanas tecnológicas, creando un choque nostálgico que se ve magnificado gracias a la banda sonora.
Sin embargo, no todo funciona óptimamente en el plano que Game Freak está proponiendo.
Nuestro cuerpo es sólo sintético; ¡añoramos volver a sentir!
La jugabilidad a la que quiso apostar Game Freak con Beast of Reincarnation es una que debe mucho a diversas influencias, como los soulslike y, en cuestión de estética y narrativa, la serie Nier. Sin embargo, su propuesta cae en la reiteración y en lo derivativo, ya que el juego constantemente recicla tanto a enemigos como a jefes y misiones opcionales en cada una de las regiones que se deben explorar.
Y no solo eso, pues la manera en que se cuenta la historia cae demasiado en la expectativa en lugar de contar algo verdaderamente significativo, lo que resulta frustrante al grado de que los mayores golpes emocionales no producen el efecto necesario que se espera.
Asimismo, en el aspecto técnico, se advierte que es sumamente necesario jugarlo con la opción de rendimiento, ya que el juego sufre de una drástica caída de cuadros por segundo en diversas áreas y regiones, específicamente en las áreas 2, 5 y 7.
Conclusión
Con Beast of Reincarnation, Game Freak apuesta por un producto de corte triple A que no necesariamente busca salir de su zona de “confort”, sino de una en la que el estudio está mostrando que puede generar una propuesta ajena basada parcialmente en las mecánicas de su famosa creación.
A pesar de lo accidentada que puede resultar la experiencia, y en especial de lo reiterativo que puede llegar a ser el combate, no se puede negar que los developers detrás del estudio siguen siendo unos maestros para crear grandes experiencias centradas en el vínculo que generamos con nuestros compañeros no humanos, aquellos que nos hacen sentir una gran cantidad de emociones. Sin ellas, la historia, nuestra historia, es fácil de olvidar.
Calificación: 8.5/10
Beast of Reincarnation
Desarrollador: Game Freak
Publisher: Fictions
Revisado en Xbox Series X
También disponible en PlayStation 5 y PC