En sus casi 90 años de existencia, Batman ha presumido diversas historias originales y arcos narrativos que han impactado de lleno en los terrenos del cómic y la novela gráfica, y que han sido adaptados con éxito en distintos campos, como cine live-action, televisión, animación y videojuegos.
Por otro lado, el Cruzado Encapotado es un personaje que cuenta con películas animadas cuyos efectos en la cultura pop han sido contundentes, como es el caso de Batman: La máscara del Fantasma (quizá la historia definitiva del Murciélago), o que han navegado las aguas de la experimentación con método y narrativa, como ocurrió con la antología Batman: Gotham Knight (integrada por distintas historias abordadas desde la trinchera del anime, creadas por estudios japoneses expertos en el ramo), o que han sido adaptaciones directas de historias ya existentes, como es el caso de Batman: Year One, Batman: The Killing Joke, las dos partes de Batman: The Dark Knight Returns, y las dos partes de Batman: The Long Halloween.
Bajo este contexto, llega ahora la adaptación directa de Knightfall, uno de los arcos más representativos no solo del Murciélago, sino de la industria del cómic de los 90, compuesto por distintos momentos que alcanzaron el estatus de ícono —como esa escena en la que Bane quiebra la espalda de Batman— y por la participación mayúscula de Jean-Paul Valley / Azrael, un personaje de matices que a la postre gozaría de gran popularidad dentro la galería de personajes de DC Comics. Y era importante recapitular el peso de Batman en cine animado, porque Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall es, en pocas palabras, una de las mejores películas animadas del personaje co-creado por Bob Kane y Bill Finger.
La caída del Murciélago
Tal como como el primer arco de la trilogía impresa en que esta película se basa, Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall se centra en tres hilos: el primero es el ascenso de Bane, un criminal que por años y desde las entrañas de la prisión que lo vio nacer ha estudiado a detalle a Bruce Wayne, y quien se convierte en el único sujeto de prueba que ha sobrevivido a una droga experimental conocida como “Venom”; el segundo es el entrenamiento de Jean-Paul Valley, quien es visto por Batman y Robin como un potencial aliado; y el tercero es la caída de Batman a manos de Bane.
Estos tres hilos son llevados al terreno de la animación de manera fiel, y tomando las libertades creativas necesarias para acelerar o simplificar el desarrollo de la trama, lo que resulta en un filme que jamás pierde la atención del espectador a pesar de tener el foco colocado en distintos protagonistas, y que, a base de animación espectacular, buen ritmo, diálogos precisos, un excelente trabajo de voz, y un desfile constante de violencia descarnada, se convierte en una obra obligada en torno al Caballero de la Noche.
Animación para adultos
Un aspecto que es de celebrársele a Warner Bros. cuando se trata de adaptaciones de sus personajes de DC Comics y sellos editoriales alternos como Vertigo y DC Black Label, es que no teme entrar de lleno en el terreno de la clasificación para adultos con tal de retratar sin ataduras los temas y momentos que se abordan en las obras de origen, constatable en filmes live-action como Watchmen y The Suicide Squad, series como Peacemaker, Preacher y The Penguin, y cintas animadas como Batman: The Killing Joke, Justice League Dark: Apokolips War y ahora —con una brutalidad absoluta— Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall.
La violencia en esta película es tan gráfica que durante sus casi 80 minutos de duración nos fue imposible no pensar en Todd McFarlane's Spawn, aquella serie animada de los 90 que se transmitió por HBO y que abordó a Spawn y demás personajes del cómic homónimo desde una perspectiva adulta en la que hubo espacio para adaptar arcos de la historieta, y para contar otras historias que acentuaron el elemento dramático, siempre con un despliegue de violencia extrema para recordar cuán sórdidos son los infiernos terrenales y sobrenaturales de los protagonistas.
En ese sentido, Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall recurre a la violencia para subrayar al espectador el peligro que representa Bane —personaje que en los cómics surgió para darle un contrapeso físico a un Murciélago que hasta ese entonces siempre sorteaba las amenazas gracias a su superioridad en fuerza e intelecto— y para darle un marco de sustento a la necesidad de entrenar a alguien más que pueda ser de apoyo en un momento en el que Gótica está al borde del colapso.
Bane, de hecho, es quien más se beneficia con esta adaptación, pues desde la segunda mitad de los 90 ha sido retratado en cine live-action (quitando a The Dark Knight Rises de Christopher Nolan de esta aseveración) y videojuegos como una bola de músculos que no ejerce pensamiento analítico, es decir, no como la mente maestra criminal que se nos presentó en el plano de los cómics.
Animando el estilo de Kelley Jones
Nos declaramos seguidores de Kelley Jones, artista que durante los 90 le imprimió a Batman un estilo más gótico (incluso monstruoso) a partir de la exageración de capa y máscara —con ángulos y pliegues marcados y abundancia de proporciones—, que se antoja poco práctica al momento de traducirse a imagen en movimiento (basta observar los artes de Batman & Dracula: Red Rain para concluir que es difícil que la visión de Jones subsista más allá de la página impresa).
Pero los artistas de Warner Bros. Animation, en absoluto lucimiento de habilidades, lograron adaptar el estilo de Jones y permearlo de una fluidez categórica que en particular brilla en las secuencias de combate. La calidad de la animación es impresionante y desde la adaptación de Batman: The Dark Knight Returns no habíamos quedado así de sorprendidos ante un filme animado de Batman.
Conclusión
Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall es una película obligada tanto para fanáticos del Caballero de la Noche, como para entusiastas de la animación. Los primeros verán adaptado uno de los arcos más representativos de la industria del cómic de los 90 y se sorprenderán ante el ángulo oscuro e hiperviolento elegido por el director Jeff Wamester y el guionista Jeremy Adams. Los segundos verán una obra de marcada complejidad técnica que, además, presume un impecable ritmo y un excelente trabajo de voces (Anson Mount, Michael Mando y Pablo Schreiber lideran el reparto).
Esperamos con ansias las dos partes restantes de esta trilogía y confiamos en que estarán al nivel de esta primera entrega (nos intriga saber cómo fue adaptado el arco de Jean-Paul Valley portando el manto de Batman), porque para nosotros Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall es desde ya una de las mejores películas animadas del Murciélago, un filme que se sienta en esa misma mesa en la que la cabeza es Batman: La máscara del Fantasma.
Calificación: 10/10
Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall
Distribuidora: Warner Bros. Home Entertainment
Productoras: Warner Bros. Animation y DC Entertainment
Batman: Knightfall – Part 1: Knightfall ya se puede disfrutar en formato digital para compra y renta en Latinoamérica a través de la app Apple TV, Tienda Prime Video, YouTube Movies, Mercado Play, izzi, Claro Video, Totalplay, Megacable, Axtel, DirecTV, C&W, TIGO, Cableonda, Nuevo Siglo y Altice, con disponibilidad dependiendo de territorios y plataformas.