En cambio, un terreno tiene plusvalía, que es el aumento de valor de un bien inmueble a través del tiempo. Esto es por diversos factores: accesibilidad, ubicación, servicios, así como el valor urbano y arquitectónico. Por lo tanto, si tú adquieres un terreno en un buen lugar, donde veas negocios cerca, desarrollo urbano y bastante movimiento, tienes muy buena oportunidad de obtener grandes beneficios y estar realizando una excelente inversión a mediano y largo plazo.
Entonces, evaluando el costo/beneficio de ambas opciones, el terreno es la mejor opción, pues el nivel de esfuerzo y tiempo invertido para que mantenga su valor o aumente es mucho menor al de un coche, además de que este último se devalúa a cada minuto, mientras que con el lote es todo lo contrario: solo aumenta su valor.